domingo, 23 de febrero de 2014

Verdad y reparación

La agenda de las negociaciones de paz entre el Gobierno Nacional y las Farc parece haberse quedado estancada en el tercer punto, que parecía más sencillo y que, tras ser evacuado, permitiría meter el acelerador a fondo y firmar defectivamente el acuerdo entre las partes.

El país no sabe a ciencia cierta que ha pasado en La Habana en las ultimas semanas, la información que a veces se antojaba permanente parece haber entrado en el congelador. No se sabe si es que no se ha avanzado en el tema de la política antidrogas, que incluye dos temas sensibles: los cultivos ilícitos y la legalización de la droga o la información interna absorbió la generada desde Cuba.

Y no es para menos. El país hoy está en medio de una avalancha de noticias que parece hacernos olvidar que hay unas negociaciones de paz que pueden definir gran parte de nuestro futuro.

Y es que las “chuzadas” ilegales que, al parecer, no lo fueron (incluyendo a los negociadores de paz tanto del gobierno como de la guerrilla), el escándalo por presuntos actos de corrupción en las FFMM, que ha producido la caída de varios generales y, el aplazamiento de la fecha para votar la revocatoria del Alcalde Petro, entre otros, han copado la agenda informativa en Colombia.

Mientras tanto, no se sabe qué tanto se ha avanzado en el tercer punto de la agenda en La Habana y aunque se han escuchado  algunas propuestas de las dos partes frente a la política antidrogas, no se conoce ningún acuerdo oficial.

Los colombianos estamos esperando que haya decisiones, que se avance y que, ya entrados en gastos, se defina si hay o no un acuerdo de paz, no a cualquier precio, sin concesiones que generen impunidad, pero sobre todo que haya verdad y reparación.

Unas negociones que no garanticen a las victimas de las Farc verdad y reparación, están llamadas al fracaso porque no se trata de una paz sincera en la que se pueda creer y, entonces, la desconfianza será permanente y quedaría la sensación que lo único que buscaba la guerrilla era impunidad, unas cuantas curules en el Congreso de la República y negarle a las victimas de sus actos terroristas el derecho a ser reparados por 50 años de violencia.

Ojalá las aparentes buenas intensiones no se queden en eso, sino que los colombianos tengamos una paz duradera y que le garantice a nuestros hijos y nietos la posibilidad de vivir sin la permanente amenaza terrorista de las Farc.


lunes, 20 de enero de 2014

Fe politizada

El escándalo generado por las declaraciones de la líder de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, María Luisa Piraquive sobre la participación de las personas discapacitadas en el púlpito, pone en entredicho nuevamente el binomio fe y política.

Aunque se trata de un asunto eminentemente religioso y hasta podría decirse que interno propio del manejo de una iglesia, esto podría terminar afectando a un grupo político como Mira que nació de las entrañas de ese grupo que tiene millones de fieles en Colombia y otros países.

Esto termina afectando a Mira, cuyos congresistas se han destacado por sacar adelante varias leyes importantes y han sido considerados en algunas ocasiones como los mejores por su trabajo legislativo. Y lo perjudica porque, precisamente, la líder religiosa María Luisa Piraquive, es la madre de la líder política, Alexandra Moreno Piraquive.

Pero no es sólo el parentesco familiar de las dos líderes o la mera relación religiosa, sino que la iglesia se ha convertido en un verdadero fortín político. Para nadie es un secreto que desde el púlpito y en reuniones religiosas se ha hecho proselitismo a favor de sus candidatos.

El uso del púlpito para esos fines es reprochable. Nadie puede desconocer ni cuestionar la actividad política individual. Cada quien define a quien apoya o promociona como candidato, pero hacer un cruce de fe y política en un mismo escenario desde la iglesia y más desde el lugar de la predicación, merece un fuerte rechazo. Y es un tema que merece el repudio cuando se utiliza desde cualquier iglesia que se dice cristiana.

“La fe es un asunto personal que no debe combinarse con la política desde los atrios de las iglesias. Desde los púlpitos no se debe hacer propaganda por algún candidato o por un partido político” escribí el 24 de octubre de 2011 a propósito de las elecciones para alcaldía.
Agregué que: “hay muchos escenarios que podrían servir con ese propósito, pero permitir que desde los púlpitos se haga proselitismo en favor de alguien en particular  viola las reglas de juego de neutralidad que deben tener las iglesias, entre otras razones porque los fieles pertenecen o siguen a diferentes partidos y movimientos políticos o, simplemente, no cree en ellos”.

“Los pastores o religiosos desde sus púlpitos, sí pueden orientar sobre la clase de dirigente que se necesita en un país, un departamento, un municipio o una ciudad, pero invitar a votar por alguien afecta su imparcialidad”, señalé en ese momento.

Y puntualicé diciendo:  “un pastor debe  propiciar el respeto a la ley y a los derechos ciudadanos, de manera que sus fieles puedan elegir libremente, con responsabilidad y a conciencia. Los púlpitos no pueden seguir siendo utilizados para promover candidatos, ni para que falsos cristianos o candidatos conversos a última hora aparenten ser devotos cuando su objetivo es sólo la búsqueda de votos”.


El episodio de Mira pone nuevamente en entredicho ese binomio malsano fe y política. Las declaraciones que originaron todo este embrollo puede terminar costándole a Mira su continuidad en la política si opera el voto castigo y no alcanza el umbral. 

*Caricatura de Leo


martes, 14 de enero de 2014

Bogotá, al garete jurídico

La ciudad pasó de la euforia de unos y la rabia de otros por la decisión de la Procurador Ordoñez, al garete jurídico por los ires y venires de las decisiones disciplinarias y judiciales, así como por las interpretaciones de unas y otras.

Ratificada la destitución del Alcalde Petro y su inhabilidad de 15 años comenzaron de inmediato las celebraciones de unos y el rechazo de otros, acompañado de miles de interpretaciones que daban los expertos a través de los medios de comunicación, cada cual sustentado en las mismas normas.

Bogotá quedó en medio de las leguleyadas y las interpretaciones acomodadas de la ley. Prácticamente la ciudad quedó en el limbo.

Ante la destitución ratificada surgieron entonces preguntas como qué pasa si el presidente Santos confirma decisión de Petro y luego la CIDH dicta medidas cautelares, la Registraduria convoca a revocatoria?

Qué pasa si la CIDH dicta medidas cautelares antes de destitución definitiva por presidente Santos, la registradurìa convoca entonces a la revocatoria?

El registrador dijo que ante la decisión del Procurador y tras la firma del Presidente Santos ya no habría revocatoria y se suspendería de inmediato la convocatoria a las urnas.

Muchas teorías al respecto, ninguna tesis coincide y el escenario un poco oscuro.

Dudas y más dudas. Los expertos en abierta contradicción. Nadie sabía qué camino era el cierto. La ciudadanía dividida y Bogotá perdida en la penumbra de las dudas, el gobierno distrital aún en veremos por cuenta de una decisión y, peor aún, sin la claridad legal para determinar el camino cierto.

Y para agregarle un nuevo elemento a este caos jurídico, el magistrado de la Sección Segunda del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, José María Armenta  suspendió el fallo del Procurador Ordoñez. 

Con esa decisión la ciudad pasó de nuevo a la euforia de unos y la rabia de otros y la incertidumbre volvió al escenario. Y los expertos nuevamente salieron a confundir a la ciudadanía porque con las mismas normas mantuvieron sus diferencias conceptuales.

Y como si esto fuera poco, surgió un elemento nuevo que pone en entredicho la decisión del magistrado o por lo menos se genera una discusión sobre su imparcialidad. La esposa del magistrado Armenta es una alta funcionaria de la Empresa de Acueducto, la misma entidad que está en medio del escándalo de las basuras, que produjo la destitución del Alcalde Petro.

Para cerrar este espectáculo jurídico el registrador ante el nuevo escenario anunció mediante un comunicado que entonces el proceso de revocatoria revivía y seguiría su marcha.


Definitivamente, Bogotá al garete jurídico.

miércoles, 8 de enero de 2014

Mercado persa



El sistema transmilenio que debería estar blindado de los problemas que enfrenta el servicio público de transporte tradicional como buses,busetas y colectivos comienza a ser vulnerado.

Desde hace unos meses, los usuarios del sistema comenzamos a ver con preocupación como transmilenio se está viendo inundado de un mercado persa que incluye la presencia de vendedores de dulces y otros elementos, así como de personas que se suben a los articulados a pedir ayuda económica.

Aunque esporádicamente se hace una invitación a los usuarios a no comprar los productos, ni dar dinero a quienes se suben a los buses, no hay suficiente control de las autoridades ni de la empresa operadora del sistema para evitar que esto suceda.

Hace unas semanas en el recorrido entre la calle 32 y la estación de Mazurén, se subieron 6 personas para pedir dinero o vender algún producto sin que ninguna autoridad ejerciera algún control y, peor aún, aunque se ha hecho un llamado a los usuarios de los articulados desestimular estas practicas, muchos no han tomado conciencia y las patrocinan.

Nadie está en contra del derecho al trabajo ni desconoce las dificultades de muchas personas, pero se supone que el sistema transmilenio debe generar un servicio de calidad para que el pasajero viaje con la mejor comodidad posible.

Hay quienes me dirán que existen otros problemas más graves como el sobrecupo, la inseguridad, las deficiencias en la prestación del servicio que generan caos en las estaciones y portales a la hora de ingresar a los articulados o la demora en muchas rutas para recoger pasajeros. Todo eso es cierto y he tenido que soportarlo, pero agregarle otro aspecto negativo al servicio deja mucho que desear.

Tanto Transmilenio como empresa y las autoridades deberían prestarle más atención a todo lo que afecta el sistema porque no sólo lo hace es poco amable para los usuarios sino que cada día se van sumando nuevos elementos para convertirlo en inviable.

Y va camino de serlo por todos los aspectos negativos que se han ido sumando. A las deficiencias en el servicio que vivimos los usuarios diariamente, la inseguridad y el mercado persa se convierten en otros lunares que van minando la confianza ciudadana en un sistema que prometía ser la solución real al caos del transporte público, pero hoy está en entredicho.


Cada vez transmilenio se le parece más al servicio público tradicional y si se quiere, en algunos casos está peor y si no se toman las medidas necesarias, definitivamente será inviable.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Mercado electoral

A tres meses de las elecciones para Congreso de la República ya quedaron definidas las listas de los diferentes partidos y movimientos políticos, que fueron inscritas ante la Registradurìa Nacional del Estado Civil y arranca formalmente la carrera por las 102 curules en el Senado y  las 166 en la Cámara de Representantes.

En total se inscribieron 23 listas con 776 candidatos al Senado y 317 listas con 1.557 aspirantes a la Cámara de Representantes (y aunque se aprobó un proyecto para no presentar listas al Parlamento Andino, ante la Registradurìa se inscribieron 7 con 23 candidatos).

A partir de la formalización de este proceso legal, comienza la disputa democrática para definir quienes serán elegidos en las 268 curules en el Congreso de la República y el llamado es a la responsabilidad ciudadana para que no se convierta en un mercado electoral, sino que  se vote a conciencia.

Estamos frente a un gran reto electoral. Hace muchos años no se veía una nómina de candidatos tan importante para el Senado de la República. Las cabezas de lista de los partidos tienen talla presidencial y quienes los siguen, en muchos casos, han tenido una gran importancia a nivel nacional.

En el Liberalismo, Horacio Serpa; en el Centro Democràtico, el expresidente Alvaro Uribe; en la U, Jimmy Chamorro; el conservatismo, Roberto Gerlein; en el Polo, Jorge Enrique Robledo; en la Alianza Verde, Antonio Navarro; en Cambio Radical, Carlos Fernando Galán y en Mira, Gloria Stella Díaz, entre otros.

Y eso solo por enumerar las cabezas de lista para el Senado. Igual ocurre en alguna medida en la nómina de aspirantes a la Càmara de Representantes a nivel regional.

Así las cosas, ahora la responsabilidad es nuestra. Los ciudadanos tenemos la obligación de ser responsables con nuestro voto. Algunos promueven el voto en blanco y otros se mantienen en el voto por algún candidato, pero cualquiera que sea la posición que asumamos, el balón está en nuestro lado. No podemos ser inferiores a ese reto. No podemos permitir ni coacciones ni la venta descarada del voto.

Incluso no podemos llegar a casos como: “yo voto por usted pero me da tanto….” "Yo le pongo el microperforado en el vidrio del carro pero me da tanto”… “Yo pongo el afiche en la ventana de mi casa pero me da tanto…”. Suele suceder que en muchos casos ni siquiera quien vende su voto o pega la publicidad por unos cuantos pesos termina votando por el candidato.

La problemática es que socialmente lo de la publicidad se volvió mas un negocio que empatía con las ideas a desarrollar o simplemente el político deja atrás las ideas y propuestas y, se limita a conseguir millonarias sumas para repartir y comprar el voto. Prácticamente estamos frente a un mercado de conciencias. La gente se queja de los políticos que esto y aquello, pero termina eligiéndolos previa compra de su voto o simplemente no sabe elegir.


Por eso el llamado es al voto responsable.