lunes, 27 de agosto de 2012

A qué precio….?


El secreto bien guardado finalmente fue develado. Desde hace varios meses los rumores corrieron, preguntas periodísticas a diferentes fuentes nunca tuvieron una respuesta positiva e incluso solo hubo evasivas. Pero hoy el país por fin conoció oficialmente lo que antes fue un gran rumor. Sí hay acercamientos entre el gobierno y las Farc.

El propio presidente Santos en una corta alocución y sin dar mayores detalles se limitó a confirmar lo que días atrás el expresidente Uribe cuestionó y criticó con vehemencia y lo que los medios de comunicación fueron confirmando a cuentagotas a lo largo del día.

En su breve intervención televisiva el Jefe de Estado dijo que los acercamientos se harán bajo tres parámetros 1.- no repetir los errores del pasado 2.- el propósito final es acabar con el conflicto, no prologarlo y 3.- No se cederá ni un milímetro en la presencia de la fuerza pública en el territorio nacional.

En su alocución el presidente Santos dijo, eso sí, que en los próximos días se conocerán detalles de esos acercamientos y la posibilidad que el ELN se sume a esos esfuerzos bajo los parámetros que se seguirán en el proceso con las Farc.

Ya con un proceso andando vale la pena preguntarse a qué precio se van a dar esas negociaciones. La sociedad colombiana cansada de promesas incumplidas por parte de la guerrilla en los intentos del pasado por avanzar en una negociación de paz merece saber cuál va a ser el plante que las Farc van a poner en la mesa, porque es más el escepticismo que la confianza en su palabra.

30 años intentando acabar el conflicto por medio de una negociación dejan un mal sabor, porque jamás ha habido un cese de hostilidades, el secuestro extorsivo continúa, el reclutamiento de niños y niñas permanece, las minas antipersonal sigue acabando con la vida de civiles y miembros de la fuerza pública, se mantienen los atentados terroristas. Todo esto ha seguido a pesar que la sociedad ha abierto las puertas al diálogo.

Ojalá no sea una nueva frustración porque el país ya no aguanta más promesas incumplidas, ni puñaladas por la espalda. El Congreso de la República aprobó el marco legal para la paz sobre la base de  unas eventuales negociaciones transparentes y para acabar definitivamente el  conflicto.

Lo cierto es que estos anuncios se dan en medio de actos terroristas que siguen enlutando a familias colombianas, basta con mirar las imágenes del taxi que quedó destruido tras el atentado en Vistahermosa, Meta en un hecho en el que murieron 6 civiles inocentes. Por eso no creo que sea dable cuestionar a quienes creemos que en las actuales circunstancias no hay condiciones para adelantar diálogos con las Farc. La falta de confianza está plenamente justificada.