lunes, 13 de agosto de 2012

Vergonzoso!


Y nada que aprendemos. Colombia asiste semanalmente a tragedias anunciadas producto de la irresponsabilidad de conductores borrachos que van dejando una estela de muertos y heridos, así como familias de luto o con dolor profundo en sus corazones.

Lo más grave es que de esa irresponsabilidad, aunque realmente debería llamarse actos delincuenciales o demenciales, se cometen desde todos sectores de la sociedad, no respeta estratos sociales y mucho menos si se trata de particulares, funcionarios públicos y hasta representantes de la autoridad.

Y mientras los medios de comunicación registran nuevos hechos dolorosos en los que se ven involucrados conductores manejando con tragos, la legislación sigue siendo laxa y quienes deben reformar la ley, bajo argumentos aún no claros, no le han dado vía libre a proyectos encaminados a castigar con cárcel este tipo de conductas.

Los contradictores de estas iniciativas podrían tener razón cuando afirman que penalizar más conductas podría agudizar la crisis carcelaria por la situación de hacinamiento, pero es hora de ponerle freno a esta situación. La sociedad no puede seguir haciéndose la de la vista gorda ante tamaño problema que está generando otro mucho más grave: impunidad.

Basta ver hoy el dolor de los allegados de las personas que resultaron heridas cuando Jesús Antonio Pinzón Ariza, quien manejaba borracho,  estrelló su camioneta contra una vivienda en el sur de Bogotá. En el hecho hirió a seis miembros de una familia, y según testigos, a otros tres peatones.

Que pueden pensar ellos si horas después de cometer este acto irresponsable, esta persona es dejada en libertad porque se espera que las víctimas interpongan la denuncia para que sea judicializado, ya que según la justicia cometió el delito de lesiones personales culposas, que es querellable. Alguien dirá es la ley. Sí, pero por eso hay que reformarla.

Entre tanto, tres de los menores de edad heridos fueron dados de alta y uno más permanece en cirugía. La madre, quien resultó gravemente herida, perdió su pierna derecha y el esposo sufrió heridas en piernas y brazos. No es suficiente el drama y lo que debió sufrir esta familia para que el responsable pague?.

Y si además es cierto que cuadras atrás este conductor borracho había atropellado a un menor de edad en una bicicleta y a una mujer y su hijo, no agrava este doloroso hecho?.

La sociedad y los representantes de la misma en el Congreso de la República deben establecer reglas claras frente a este tipo de conductas, que no solo son recurrentes sino que son cometidas porque tal vez la legislación deja abierta esa puerta.

Lean esto, de acuerdo con la policía de tránsito de Bogotá el pasado viernes entre las 10 de la noche y las cuatro de la mañana se adelantó un operativo dirigido a controlar y prevenir la conducción en estado de embriaguez y saben cuál fue el resultado?. Atérrense:

181 vehículos fueron inmovilizados. Sí, 181 conductores registraron grados 1,2y 3 de alcoholemia. Esto sencillamente es vergonzoso!!!!


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1 comentario:

Lina Gonzalez Rincon dijo...

Totalmente de acuerdo, hasta que los mismos ciudadanos no seamos conscientes del daño que causamos conduciendo alcoholizados, ninguna ley podrá prevenir que a diario un inconciente acabe con los sueños y la felicidad de muchos. Que vergüenza!!!