lunes, 25 de junio de 2012

Entierro de tercera


Todo parece indicar que finalmente la Reforma a la Justicia, a la que el Gobierno Nacional y el Congreso de la República le invirtieron 8 debates en el Senado y en la Cámara de Representantes y muchos meses de estudio con o sin las Altas Cortes tendrá un entierro de tercera.

Y lo tendrá porque en las convocadas sesiones extras los partidos que hacen parte de la Mesa de Unidad Nacional prefieren hundirla de una vez por todas a seguir sometiéndose al escarnio público que derivó la aprobación del informe de conciliación que traía temas que la opinión pública ha cuestionado severamente.

No parece claro que el Gobierno Nacional alcance a salvar parte de la Reforma Judicial. Lo que buscaría es que únicamente sean estudiadas las objeciones que presentará en las sesiones extraordinarias, pero los partidos de la Mesa de Unidad Nacional prefieren que se hunda del todo antes que enfrentar la tormenta política que se ha desatado en los últimos días.

Al tener un entierro de tercera la Reforma Constitucional quedan en suspenso las fórmulas planteadas para salir del embrollo. Y no sólo esas fórmulas, también quedan en entredicho las salidas promovidas por el Gobierno Nacional y que le permitirán al Congreso de la República salir de la encrucijada.

Primero, se convoca a sesiones extras para estudiar las objeciones presidenciales. Hay constitucionalistas que tienen reparos en estos dos temas. A) se puede convocar a extras para estudiar un tema que es de asunto constitucional? B) Se pueden radicar objeciones sobre un texto que no existe legalmente por cuanto no fue publicado?. Tamaño lío. Y ese es apenas el comienzo del laberinto.

Segundo, también quedan en el limbo los mecanismos ciudadanos que se están convocando para dejar sin piso la Reforma Judicial. A) Referendo Revocatorio. Las autoridades electorales han advertido que mientras no exista un texto publicado, con lo cual se le daría vida a la Reforma Constitucional, no es posible convocar al Referendo porque no habría nada que revocar. B) Convocatoria a una Asamblea Constituyente. Sectores uribistas han planteado este mecanismo para dejar sin piso la Reforma Judicial. La propuesta trae consigo un enorme problema, porque quienes lo plantean hacen parte de un sector que genera mucha resistencia. Si se diera una discusión sobre cuál de los dos caminos tomar, el país enfrentaría una nueva gran división, la polarización que se ha vivido se agudizaría y los resultados no serían los mejores. Tamaño lío.

Por el centro de estas cinco posibilidades se encuentra la Corte Constitucional. Si se avanzara en el trámite normal de la Reforma Judicial, correspondería a ese Alto Tribunal estudiar la exequibilidad del Acto Legislativo. Teniendo en cuenta que los magistrados de la Corte Constitucional se verían beneficiados por la reforma (ampliación del período de 8 a 12 años) tendrían que declararse impedidos y nombrar magistrados adhoc?.  Y más allá de eso sería permitir que entre en vigencia la Reforma Judicial mientras la Corte Constitucional decide su legalidad. Tamaño lío.

En consecuencia, la Reforma Judicial seguirá dando que hablar y cualquier solución tendrá una pata que le nace al cojo. Por ahora, les recuerdo que hay 6 caminos, todos llenos de espinas.

1.      Hundir la Reforma a la Justicia como lo han planteado los Partidos de la Mesa de Unidad Nacional.

2.    Convocatoria a extras por parte del Gobierno Nacional (Hay constitucionalistas que consideran que no es viable)

3.    Estudio de las objeciones del Presidente de la República para salvar parcialmente el Acto Legislativo. (dejar vivo lo que no está objetado)

4.    Convocatoria a un Referendo Revocatorio de la Reforma Judicial, pero si no hay texto publicado no se puede convocar.

5.     Asamblea Nacional Constituyente, tiene el inconveniente de quiénes lo promueven.

6.    Estudio de la Corte Constitucional del Acto Legislativo. Si se da este paso quedaría viva la Reforma Judicial, con las implicaciones que traería por el texto aprobado en la conciliación. La sociedad no aceptaría que esto suceda.

viernes, 15 de junio de 2012

Marco Legal para cuál paz?


Aprobado en el Congreso de la República el proyecto de Acto Legislativo que establece un marco legal para la paz, la pregunta es, para cuál paz? 

En el panorama no se avizora ningún acercamiento, ni conversaciones por lo menos públicas. Desde el Gobierno Nacional siempre se ha dicho que el único que maneja estos temas es el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien debería explicar con claridad si eso se está dando.

Por qué tanto afán para aprobar un proyecto en el que tuvieron amplia participación reconocidos congresistas uribistas. De hecho fue uno de ellos, (el Senador Roy Barreras, quien asumirá el 20 de julio la presidencia del Congreso de la República) el autor de la iniciativa, su principal impulsor y la sacó adelante a pesar de los cuestionamientos del expresidente Uribe con quien se reunió en varias ocasiones para tratar de bajarle el tono a sus duras críticas.

Más allá del texto aprobado, sobre el cual hay enormes dudas, incluso de partidos como el Polo Democrático o de la excongresista Gina Parody, hay que preguntarse qué tanto estarían avanzados unos acercamientos con la guerrilla. Aprobar un proyecto para engavetarlo?, eso no parece razonable. Algo debe estar moviéndose y el gobierno debería ser claro.

La sociedad tiene derecho a saberlo, porque siente que aún ese camino no es dable recorrerlo. Y no lo es, porque las farc y los otros grupos armados ilegales siguen con su accionar terrorista. Los colombianos siguen poniendo los muertos y no se ve una verdadera voluntad de paz.

Habrá que esperar que tan ciertas son las versiones sobre acercamientos entre el gobierno y las farc en el exterior o que alguien por fin le diga la verdad al país, porque por ahora un marco legal para cuál paz?

Si eso se da, la sociedad debe también definir cuál va a ser el precio que habrá que pagar para el logro de la reconciliación. Según la Reforma Constitucional aprobada no se aceptará que los delitos de lesa humanidad queden en la impunidad ni que quienes los cometieron se conviertan en voceros políticos, eso en la letra está bien, pero en la práctica?.

Un proceso de paz sin amnistías e indultos y sin perdón real será viable?. Parece difícil ese camino por recorrer y la sociedad colombiana debe definir hasta dónde está dispuesta a ceder para encontrar la reconciliación que todos queremos, pero que hoy no tiene un horizonte claro. Por eso, aprobar una Reforma Constitucional sin saber por qué o para qué o para quien deja dudas. Ojalá pronto tengamos una respuesta.

miércoles, 6 de junio de 2012

Calles de miedo


Hace unos días, compartí con una amiga un café y como suele suceder las noticias fueron una referencia de conversación. El caso de Rosa Elvira marcó gran parte de nuestra charla por la crueldad del asesinato y por el entorno que se iba descubriendo de su presunto asesino.

Conocedor de la víctima, su supuesto amor enfermizo, pero sobre todo su pasado igualmente oscuro hacen de Javier Velasco Valenzuela alguien más allá que un simple asesino y violador. Sin llegar a decir que sea un enfermo mental que lo desligaría casi por completo de su responsabilidad en un hecho macabro como este.


La sociedad marchó y repudió este atroz crimen. Pero además queda en el ambiente la angustia permanente de las mujeres que deben enfrentar a diario en las calles la acción de unos delincuentes que no miden consecuencias sino que atacan a sus víctimas con sevicia y en algunos casos (si no la mayoría) dejando huellas imborrables tanto en lo físico como en lo sicológico.

Y esa era la preocupación de mi amiga. Salir a la calle para enfrentar esos monstruos se convirtió en una odisea, pero más allá que eso, combatirlos, denunciarlos y ver que la  justicia como guardiana de la sociedad permita un castigo ejemplar a los autores de estos abominables hechos.

Una mujer, en la calle, debe enfrentar a los violadores, a los que atacan con ácidos sus rostros, a quienes se roban su cabello, a quienes las acosan sexualmente y  a los delincuentes comunes que roban sus pertenencias, entre otros. Monstruos de mil cabezas que van apareciendo en el camino y que están a la vuelta de la esquina.

Me comentaba, por ejemplo, que cuando aparecieron los ladrones de cabello, utilizaba cualquier elemento que no le permitiera ver su cabellera. Cuando se intensificaron los ataques con ácido, cualquier persona que estuviera frente a ella era un potencial agresor y trataba de proteger su rostro. Y Así se la pasaba día tras día viviendo la angustia de saber que en cualquier momento podía ser atacada.

Ella, como investigadora social, además, ha conocido a fondo el caso de cientos de mujeres violentadas y víctimas de la acción de grupos armados ilegales en poblaciones pequeñas o en el sector rural a donde a veces no llega la mano de la justicia. Esas mujeres abusadas o asesinadas también merecen la atención de la sociedad para exigir que estos casos no queden en la impunidad.

Y qué decir, de aquellas que enfrentan la violencia intrafamiliar, porque aunque la ley hoy es menos flexible en estos casos, sigue siendo a veces, silenciosa, pero el número de casos aún preocupa. Mucha de esa violencia intrafamiliar no sólo deja heridas físicas sino que incluso ha llegado a la muerte. Basta ver los noticieros de hoy.  

Ante  ese oscuro panorama solo queda que la justicia y la sociedad deben proteger a sus mujeres.

Una sociedad que no es capaz de proteger a sus mujeres y a sus niños se sumergirá en sus propias atrocidades. #niunamas fue el grito de guerra de la pasada marcha. Pues eso es lo que esperamos que las mujeres no continúen siendo víctimas de estos actos infames y que los niños crezcan en un ambiente menos hostil.

El caso de Rosa Elvira tiene muchas particularidades y lo que esperamos es que haya un castigo ejemplar. No dejar cabos sueltos. Investigar a fondo y que recaiga todo el peso de la ley.