Indignante

El pasado 18 de mayo publiqué en este espacio una columna en la que di a conocer la situación que he venido enfrentando desde hace más de tres años para el reconocimiento legal de mi hijo Ismael, que logré tras un proceso en el Juzgado Primero de Familia de Medellín y, para que se establezca el régimen de visitas que no fue definido por ese despacho.

Y también me referí, en esa oportunidad, a una solicitud que elevé al ICBF para que como entidad encargada de defender los derechos de los niños me ayudara a que se reconocieran y se protegieran los de mi pequeño que cumplirá tres años de edad el próximo mes de Octubre. La petición no fue atendida después de 9 meses de acudir a ese organismo.   http://www.sincandado.com/2016/05/y-los-derechos-de-mi-hijo.html

A raíz de esa publicación varios medios de comunicación se hicieron eco de mi caso: Caracol Radio, El Espectador, Uniminuto, Semana, RutaNoticias y RCN Radio. Quiero agradecerles su interés y apoyo.

Hoy me veo obligado a escribir nuevamente sobre este tema porque no deja de sorprenderme la manera cómo opera el sistema de protección de los derechos de nuestros hijos.  Pensé que en la siguiente columna les daría a los lectores una buena noticia, pero no.

Aunque formalmente se abrió el proceso para reglamentar el régimen  de visitas en el Centro Zonal Integral Suroriental del ICBF en Medellín y que se adelantó una inspección al estado físico y emocional de Ismael, debo señalar con sorpresa que la audiencia de conciliación fue programada para dentro de cuatro meses y medio.

Sí, el pasado 3 de junio recibí un correo de ese despacho en el que se me notifica que la citación fue fijada para el próximo 19 de octubre. Aunque pedí una revisión de la fecha, para que anticipara,  se limitaron a señalar que no había espacio y, en caso contrario, debía acudir a un centro de conciliación particular.

No entiendo el sistema, no logro comprender por qué debo esperar otros cuatro meses y medio para que le sean respetados los derechos a mi hijo y para que sean reconocidos los míos. ¿Qué debo hacer? ¿Ante quien más debo acudir? ¿Quién defiende institucionalmente a los padres que queremos serlo?

No solo fue doloroso pasar por un proceso judicial en el que se ordenó el registro de Ismael con mi apellido y se fijó la cuota alimentaria; tuve que esperar infructuosamente nueve meses para recibir el apoyo del ICBF y, ahora, debo aguardar un tiempo de espera más para que se realice la audiencia de regulación de visitas. Eso no es posible.

Esto es injusto. No comprendo este mecanismo de protección de los hijos. Ni siquiera se tiene en cuenta que fui yo quien inicié el proceso para el restablecimiento de derechos y que cumplo con las obligaciones establecidas en el fallo judicial. Por eso reclamo el acceso a mi pequeño sin ningún condicionamiento o exigencia económica adicional. Lo que estoy exigiendo es el mínimo derecho  de disfrutar los espacios y tiempos que se determinen en la audiencia de conciliación. ¿Eso es mucho pedir? Lamentablemente me vi obligado recurrir a estos procedimientos legales.

Luego de hacer público este caso, muchos padres me han escrito para denunciar también su situación. Es increíble que la justicia no opere eficazmente cuando se trata de proteger los derechos de los hijos frente a sus papás. Asuntos que tienen que ver con argucias, trampas, mentiras, falsedades y hasta ineficiencia de la justicia. Eso duele porque no se mide con el mismo rasero condiciones similares cuando se trata de proteger los derechos de los hijos frente a sus mamás.

Y es peor cuando muchos de ellos tienen que callar su situación por temor a hacerla visible o porque los procesos judiciales o ante el ICBF están en marcha. Pero quiero destacar a hombres valientes como Yair, Fabián, Alberto, Juan, Leonardo, Ernesto y otros muchos más que reclaman, como yo, el derecho a ser papá.  

A su lado, en algunos casos, acompañándolos en esta lucha, están personas como Natalia una mujer que no solo entiende la situación porque la padece su esposo (Juan) sino que apoya decididamente esta causa. Haciendo uso de las redes sociales hace visible #DerechoAPapá una causa de muchos padres a quienes se nos ha violado el derecho a serlo. Y así nació una idea que he venido compartiendo en mis redes sociales y que quisiera que usted lector nos ayude a divulgar, un video en el que a pesar de la ausencia a la que han sido sometidos nuestros hijos, les leemos un cuento: https://www.youtube.com/watch?v=z8-d6c7K14M&feature=youtu.be

En todo caso, resulta indignante que desde lo legal no se protejan eficazmente los derechos de nuestros hijos. ¿Hasta cuándo?


Links de las notas de prensa


CARACOL



EL ESPECTADOR



UNIMINUTO



SEMANA



RUTA NOTICIAS



RCN RADIO

http://www.rcnradio.com/audios/lo-unico-reclamo-derecho-poder-ver-hijo-javier-contreras/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

Comentarios

Alfredo Alzate Escolar ha dicho que…
DESGRACIADAMENTE estamos asistiendo a formas de poder ejercidas desde el género y no desde la justicia. La mujer que ha sido victimizada utiliza esa imagen social para llevar la justicia a tomar decisiones sin balance. En muchos casos ejercida por otras mujeres que prefieren resguardar estereotipos. Actuando contra los hombres, como si el solo hecho de ser hombre lo convirtiera automáticamente en el culpable en cualquier proceso que incluya la palabra familia o niñez. Flaco servicio se hace a la justicia cuando desde ella se actúa como justicieros contra el que es culpable, porque sí, porque es hombre. Alfredo Alzate.

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