lunes, 27 de febrero de 2017

Tira y afloje



No han terminado de sentarse a la mesa de negociaciones de paz entre el gobierno y el Eln y, las partes, ya entraron en una etapa de tira y afloje, en una especie de medición de fuerzas en el que el único perjudicado es el pueblo colombiano. En este caso por la  exigencia de un cese del fuego.

Basta recordar que la demora en el inicio de estos diálogos se produjo por otro tire y afloje, en aquella ocasión, por la liberación del excongresistas Odín Sánchez. Esa exigencia loable tuvo en vilo el proceso porque según el ELN no era condición sino era producto de diálogos en la mesa. http://www.sincandado.com/2016/05/exigencia-tardia.html


Independientemente de lo que haya sido, finalmente los delegados del Gobierno Nacional y del ELN están en Ecuador en el inicio de un segundo ciclo de conversaciones. Pero ahora hay otra talanquera. El proceso está en riesgo nuevamente. Los atentados terroristas en Bogotá y en la vía al llano, que se adjudicó el ELN pone sobre el tapete otra discusión no menor. http://caracol.com.co/emisora/2017/02/27/bogota/1488172873_770023.html

Quedamos entonces frente a una gran disyuntiva: Cese unilateral del fuego, cese bilateral del fuego o negociar en medio del conflicto.

Una vez el grupo guerrillero reconoce la autoría de estos atentados el negociador del gobierno Juan Camilo Restrepo Salazar escribió en su cuenta de Twitter “Si el ELN cree que con actos terroristas como el de la Macarena (cuya autoría ahora reconoce con cinismo) va a presionar un cese al fuego. Esta muy equivocado. El cese al fuego se alcanzará cuando el ELN comprenda que a él se llega desescalando, no escalando el conflicto”.

El Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo refuerza la tesis gubernamental “Se equivoca en forma grave el ELN. Con atentados contra ciudadanos y fuerza pública no se llegará a cese al fuego. Se pone en riesgo la mesa. La violencia del ELN genera con razón desconfianza e incredulidad entre los colombianos en su verdadera voluntad de paz”.

Así las cosas, hay una exigencia válida que respalda la sociedad NO más atentados terroristas, no más muertos por causas asociadas al terrorismo. Válida esa solicitud. Sin embargo, frente a estas declaraciones hay un pero enorme que vale la pena analizar. No se trata de justificar ninguna acción que va en contra de la sociedad. A lo dicho por los funcionarios gubernamentales el ELN respondió: “El Gobierno de Juan Manuel Santos puso tres condiciones para establecer diálogo con el ELN, recordamos: 1. Diálogo Directo 2.Diálogo en medio del conflicto y 3.Diálogo por fuera de Colombia. Desde un inicio el ELN ha propuesto el cese bilateral”.

Volvemos al dilema: Qué es lo que se exige en realidad y que se pactó para el inicio de los diálogos. El punto 2 de las condiciones dice que se negociará en medio del conflicto, es decir en medio de los secuestros, los atentados terroristas, de la extorsión. Todos estos actos son repudiables y deben ser rechazados. No queremos que la sociedad los siga sufriendo, pero fue lo que se acordó. Entonces ¿Por qué no pensar mejor en un diálogo con cese bilateral del fuego? Un cese bilateral verificable y que permita que cualquier violación del mismo sea respondida con las fuerzas legitimas del Estado.

Claro que hay que exigirle al ELN que deje de atentar, que deje de secuestrar, que deje de extorsionar pero mientras esté abierta la puerta de negociar en medio del conflicto se le está permitiendo hacerlo. La sociedad reclama que todas esas acciones terminen pero no dejemos resquicios.

Es menester respaldar al Gobierno Nacional en esa exigencia, ni más faltaba, pero ¿Por qué no cerrar la puerta definitiva a que se repitan hechos como el de La Macarena o el de la vía al Llano?

Dejar ese tire y afloje y lograr acuerdos definitivos que consolide la paz en Colombia es lo que se pide.




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