Un médico para cada paciente

Ingresa Don José a consulta. Sus facciones no son las mismas de siempre. Su rostro y sus ojos reflejan una pérdida de brillo.

Aunque algunos no lo crean un paciente de 84 años con múltiples patologías y comorbilidades aún tiene ganas de vivir.

Llevaba tres meses sin verle pues la libre escogencia de profesionales para la atención es más un mito que se esconde en la muy bella por leer, pero pésimamente aplicada Ley 100 de 1993.

Como siempre lo saludo y le extiendo mi mano. Su esposa quien siempre le acompaña y, muy a pesar de su cálida sonrisa, deja ver también que algo no está bien.

Mal control glucométrico, hemoglobina glicosilada en aumento, cifras tensionales variables. En consultas previas y, como era de esperar, fue ajustado su manejo farmacológico, aún así no había mejoría en su ser "somático".

¿Cómo era esto posible? ¿Quizás una infección del tracto urinario? en su revisión por sistemas interrogo sobre cambios en su patrón de producción de esputo o purulencia, síntomas irritativos urinarios, sangrados, etc., pero mis manos quedan vacías.

Entonces y luego de acucioso examen físico, me siento a escuchar. Intento irme por las ramas para llegar a una respuesta puesto que, cuando se nos ha metido que "el abuelo es un roble", nada debería afectarlo. Luego de 5 a 10 minutos, la razón sale por fin sale a la luz: su nieta, quien siempre los cuidaba se fue de la casa porque "ya debía ser feliz y se fue con el marido".

¿Cuantas unidades más de insulina iban a ser aumentadas? ¿Cuántas dosis


 más de antihipertensivos iban a ser dobladas?

No hubiera importado. La causa de la alteración no estaba allí, estaba en su mente, en su estado de ánimo. A veces no comía y en otras tenía "pecados" en las comidas. Saltaba dosis de medicamentos porque "ya nadie me acuerda que me toca".

Y entonces tras varios golpes en la puerta de pacientes "histéricos" por el atraso en la consulta y luego de permitirles al "par de abuelos" desahogarse, el plan de manejo se convierte en la impresión de un horario de medicamentos, una cita con psicología y control en 15 días con una cita no programada en un horario extra.

Su estado de ánimo, su tristeza por algo tan, "simple" ya había pasado desapercibido en tres oportunidades por mis colegas. Pero no los culpo, la única forma de saberlo era conociéndolo de antemano, sabiendo que "ese Don José" no era el de siempre.

Esta no es una crónica si no un mensaje.

En una reciente publicación del British Medical Journal, a pesar de no ser la mejor calidad de evidencia dado que la mayoría de estudios son observacionales, se confirmó que los pacientes que tenían continuidad en citas y tratamiento con un mismo médico tenían menor tasa de mortalidad.


Es un llamado al entrante Ministro de Salud para que la depuración de las EPS se haga de manera óptima y eficiente, que el Modelo de Atención Integral en Salud sea implementado y que tenga como prioridad la aplicación de modelos que permitan retornar al médico de cabecera sin dilaciones en las citas con un primer nivel con capacidad de resolución de la mayoría de motivos de la consulta. 

Por: Camilo Contreras MD
@MDJuanContreras  

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